Los 10 principales consejos antes de migrar tu servidor a la nube

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Cada vez más empresas deciden migrar sus infraestructuras informáticas y aplicaciones a la nube gracias a sus numerosos beneficios. Puedes aumentar tu productividad, acelerar el crecimiento del negocio y potenciar el trabajo remoto. Es una de las tecnologías del momento.

Sin embargo, es un proceso complejo. Debes tomar en cuenta diversos factores y parámetros. Desde tus necesidades, hasta los costos y la seguridad.

¿Te interesa?

Te daremos los mejores consejos antes de migrar tu servidor a la nube para reducir los tiempos de inactividad y evitar gastar más dinero del necesario.

¿Qué es migrar a un servidor a la nube?

Es un proceso que consiste en mover todos los activos digitales de una empresa, como las aplicaciones, los recursos tecnológicos, bases de datos y componentes comerciales, de una infraestructura tradicional (hardware y software físico) a un entorno en la nube.

Razones para migrar a la nube

Muchas personas y empresarios se preguntan si vale la pena migrar a la nube. En realidad, sí, hay varios beneficios, como:

  • Reducción de costos de mantenimiento, gastos de propiedad física y actualización de recursos.
  • Escalar los recursos según la demanda del mercado.
  • Proteger los datos y activos digitales ante ataques, amenazas y desastres naturales.
  • Superar desafíos de TI y transformación digital.
  • Monitorear tus centros de datos locales y recursos desde una sola pantalla.

Consejos para migrar tu servidor en la nube

Ahora que sabemos qué es y cuáles son las razones para migrar a la nube, te daremos los mejores consejos para simplificar el proceso y que sea exitoso. Evita dolores de cabeza siguiendo estos tips:

En este artículo te contamos acerca de las características de la computación en la nube podrás tener mayor conocimiento acerca del tema

1. Conoce tus necesidades

Antes de mover todos tus activos digitales a un entorno en la nube, debes saber cuáles son tus necesidades.

Define los motivos por los que deseas migrar a la nube. Esto requiere esfuerzo y es buena idea tener una justificación sólida para hacerlo.

Descubrir qué hay para ti en la nube es un buen comienzo. Ya te dimos algunas pinceladas: flexibilidad, reducción de costos, escalabilidad bajo demanda, seguridad rocosa y supervisión simplificada.

Pero hay más.

Como primer paso, te recomendamos hacer un check list para identificar tus necesidades. Aquí te mostramos algunas preguntas que no pueden faltar:

  • ¿Cuáles son las características y requisitos de tus aplicaciones y cargas de trabajo actuales?
  • ¿Necesitas recursos de cómputo intensivo, almacenamiento de gran capacidad o servicios específicos?
  • ¿Cuál es tu presupuesto para migrar a la nube?
  • ¿Cuáles son los costos potenciales? (algunos de los más comunes son: de almacenamiento, transferencia de datos y servicios adicionales del proveedor)
  • ¿Qué medidas de seguridad específicas necesitas para tus datos?
  • ¿Cuál es el rendimiento necesario para tus aplicaciones y servicios?

Una vez que respondas a estas preguntas, tendrás más claro el camino y el objetivo que se persigue.

2. Compatibilidad con la nube

Antes de desembolsar dinero para migrar tu infraestructura informática a la nube, asegúrate de comprobar que los servicios de cloud computing sean compatibles con tus aplicaciones y servicios.

Si bien la mayoría de los programas, datos y aplicaciones comerciales funcionan en un entorno de la nube, es posible que otras no la hagan tan bien y necesiten un rediseño o refactorización.

Por tanto, analiza tus aplicaciones y cargas de trabajos para saber si son compatibles o, en cambio, requieren modificaciones o adaptaciones para que funcionen de manera eficiente.

Como consejo extra, determina los requisitos específicos de tu empresa, como el rendimiento, la seguridad, el cumplimiento normativo y las necesidades de escalabilidad, para saber si la nube cubre tus necesidades y expectativas.

¿No estás muy seguro de migrar tu servidor a la nube? en este artículo te contamos las 5 razones definitivas si eres una pyme

3. Nube pública vs. nube privada vs. nube híbrida, ¿cuál es mejor para ti?

Existen 3 tipos de entornos en la nube. Estas son: pública, privada e hibrida. Cada una posee características y cualidades únicas que valen la pena conocer antes de migrar tus servicios y aplicaciones.

Veamos.

La nube pública es un entorno donde los recursos y servicios se comparten entre múltiples usuarios. Algunos de los proveedores más comunes de este tipo de computación en la nube son: Amazon Web Services (AWS) y Google Cloud. Es perfecta para las empresas sin demasiada carga de trabajo. Puede llegar a ser realmente rentable si sabes aprovechar el mecanismo de pago por uso.

La nube privada, por el contrario, es una infraestructura dedicada que puede estar alojada en los data centers de la empresa o de proveedores externos. Aquí todos los servicios y recursos se dedican a un único servidor, por lo que el rendimiento y tasa de actualización son asombrosos. También son más seguros por el nivel de aislamiento. Ideal para empresas que necesitan alojar datos confidenciales o alto rendimiento.

Por último, la nube híbrida, que es una combinación de ambos. Ofrece lo mejor de dos mundos: la flexibilidad de los entornos públicos con la seguridad y el rendimiento de los privados. Es una gran alternativa para quienes desean un servicio intermedio.

Entonces, ¿cuál es el mejor? No hay una respuesta general. Depende de varios factores, como tu presupuesto, necesidades y modelo de empresa. Nuestra recomendación es que, si estás comenzando y tu presupuesto no es tan abultado como para cubrir los desafíos de migrar a un entorno privado, lo hagas a uno público o híbrido. Y, a medida que vayas creciendo como empresa, adquieras tu propia infraestructura.

4. Crea un plan de transición

Como en cualquier etapa comercial, al migrar tu servidor a la nube necesitas un plan de acción. No puedes hacerlo de golpe. Los tiempos de inactividad pueden pasarte factura y afectar el bienestar de tu negocio.

Hazlo de forma paulatina y controlada. Con un camino claro y sostenible.

Pero ¿por dónde comenzar? En primer lugar, escogiendo el método de transición para migrar a la nube. Te recomendamos tres: levantar y cambiar, cambios de plataforma y refactorización.

Estas son algunas de las cosas que debes saber:

  • Levantar y cambiar. Consiste en trasladar una aplicación o carga de trabajo a la nube sin realizar modificaciones significativas en el código o la arquitectura. Es una migración rápida y sencilla. Sin embargo, no aprovecha todas las capacidades nativas de la nube.
  • Cambios de plataforma. En este enfoque de migración sí se realizan modificaciones en el código o la arquitectura, aunque son mínimos. Mejora el rendimiento y la eficiencia y puede resultar en ahorros de costos. El problema son los cambios en la configuración y la gestión de los recursos, los cuales son complejos.
  • Refactorización. Este método de transición es el más radical. Se realiza una reescritura significativa del código o la arquitectura de la aplicación. El beneficio es que se aprovecha al máximo todas las características de la nube. Mejora la eficiencia, escalabilidad y resistencia. Sin embargo, requiere más tiempo (periodo de inactividad) y mayor complejidad.

Este es el primer paso para una migración de datos exitosa. Luego tienes que establecer un presupuesto, evaluar los costos y prepararte para los tiempos de inactividad.

Migrar tu servidor a la nube te trae solo ventajas, aquí te dejamos el artículo donde te contamos los beneficios de la nube informática

5. Evalúa los costos

Algunas migraciones son más costosas que otras. Debes saber si mover tus recursos informáticos y servicios a la nube es viable desde el punto de vista financiero.

Comprende los gastos para controlar las transacciones y evitar que el presupuesto se te escape de las manos.

Algunos de los costos más comunes en una migración en la nube son:

  • Costos de infraestructura. Cargos por el uso de instancias de máquinas virtuales o tarifas por el almacenamiento de los datos.
  • Costos de transferencia de datos. Cargos asociados con la transferencia de los datos dentro y fuera de la nube.
  • Costos de seguridad y cumplimiento. Cargos asociados a la seguridad, como cortafuegos, auditoría, acceso y servicios de identidad.
  • Costos de herramientas y software. Cargos asociados con el uso de herramientas de gestión, supervisión y análisis en la nube, licencia para software específicos y soporte técnico.
  • Servicios adicionales. Cargos asociados al servicio de bases de datos locales, tarifas por el uso de servicios de red y la configuración de conexiones.

6. Conoce los niveles de seguridad

Uno de los aspectos más importantes que debes garantizar antes de migrar tu servidor local a la nube es que tus datos permanezcan seguros.

Cuando mueves tus datos, recursos y aplicaciones a la nube, debes ser consciente de que el control parcial pasa a manos de los proveedores de la nube. Le estás entregando tu negocio a terceros.

Por tanto, hay que evaluar los niveles de seguridad para tu tranquilidad y las de tus clientes. Esto es especialmente importante en industrias como la legal o las finanzas.

Conoce los parámetros de seguridad de tu proveedor de servicios en la nube. Comprende las medidas de seguridad que implementa, si cumplen los estándares y regulaciones aplicables a la industria y medidas de protección contra amenazas, como antivirus, antimalware y protección contra ataques de degeneración de servicio distribuido (DDos).

Tienes que ser consciente de los riesgos. Sin una buena seguridad, tu servidor puede fallar o quedar susceptible a ataques externos.

Consejo: busca proveedores y entornos de cloud computing confiables con buenos parámetros de seguridad, como protección ante ataques DDoS, cifrados de seguridad y copias de seguridad.

7. Verifica que sea compatible con tu negocio

Para que una migración de servidor a la nube sea exitosa, verifica que sea compatible con tu negocio.
Sí, la nube es buena y ofrece todos los beneficios que te puedas imaginar, como escalabilidad, rapidez y flexibilidad, pero también puede que no sea apto o no garantice la continuidad de tu negocio.
Por eso, antes de migrar, hazte estas preguntas:

  • ¿Mi empresa necesita migrar a la nube?
  • ¿Mis servicios mejorarán si migran a la nube?
  • ¿Hay aplicaciones o programas que necesitan rediseñarse?

Lo anterior expuesto te dará claridad sobre si tu empresa realmente necesita migrar a un entorno cloud o es compatible con el modelo comercial.

8. Escoge la mejor estrategia de migración

Ahora queremos hablar de las estrategias de migración, ya que hay varias y vale la pena conocerlas.
Tenemos:

  1. Realojamiento (consiste en mover los datos y aplicaciones sin cambiar significativamente el código subyacente)
  2. Cambio de plataforma (consiste en mover los datos modificando el código subyacente de las aplicaciones para que sea compatible con la plataforma)
  3. Sustitución (consiste en migrar las aplicaciones y datos a un entorno en la nube preparado)
  4. Refactorización (se reescribe desde cero la aplicación para ajustarla a los estándares de computación en la nube).

Conoce cada estrategia y escoge la que mejor se adapte a tu presupuesto y necesidades. Por ejemplo: puede que no quieras tocar el código o pasar por un proceso largo y tedioso de reescritura.
Es importante tenerlo en cuenta, ya que no todo es color de rosa.

9. Estima los costos y tiempo de migración

El tiempo y los costos de migración son los componentes principales a la hora de evaluar si vale la pena migrar a la nube o no.

Y es que, aunque la nube se patrocina como un entorno económico (ciertamente lo es, ya que se evitan costos asociados a la actualización o mantenimiento del sistema), la inversión inicial es alta.

El precio de migrar puede ser bastante elevado para los estándares de la empresa. Calcula los costos y mira si se mantiene dentro de tus posibilidades.

Por otro lado, debes ver cuánto tiempo tomará pasar tus datos a la nube. Este puede tardar y afectar las operaciones de tu negocio. Sabemos que hay empresas que trabajan al día y una ausencia significativa les puede costar dinero.

Mira cuánto tiempo te tomará y si afecta de alguna manera tu negocio.

10. Ten un plan B

Por último, pero no por menos importante, elabora un plan de contingencia. Las migraciones suelen tener una alta tasa de éxito, pero los fallos y errores son latentes. Nadie sabe realmente qué puede pasar en el futuro.

Solo como medida de seguridad, prepara un plan de continuidad para tu negocio sin la transferencia a la nube para mantener la resiliencia y evitar sustos e interrupciones en el servicio.

Contáctanos, en Mainframe Cloud te ayudamos a escalar tu negocio en la nube

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